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Embarazo y ola de calor

Cómo evitar el riesgo de un parto prematuro

Las altas temperaturas pueden tener diversas consecuencias, sobre todo para quienes están embarazadas. Sigue nuestros consejos para evitar consecuencias mayores.  Aún no ha llegado el verano y las altas temperaturas ya han comenzado a manifestarse muy frecuentemente. Han sido muchos los días en que los termómetros superan los 33 grados, siendo la sensación térmica aún mayor. La sensación ante estas manifestaciones es muchas veces de desesperación, malestar, dificultades para respirar, incremento en el ritmo cardíaco y riesgo de deshidratación. Por lo general esto es bastante molesto para la mayoría de las personas, pero los ancianos, bebés, niños pequeños y mujeres embarazadas son los más susceptibles al calor extremo y por ende, podrían correr riesgos mayores.

¿PUEDE EL CAMBIO CLIMÁTICO PROVOCAR UN PARTO PREMATURO?

Estar embarazada de por sí provoca un aumento de la temperatura corporal. Sin embargo, cuando la temperatura supera los 30 grados, se siente aún más. El calor influye mucho en el embarazo y tiene consecuencias físicas tanto en la futura madre como también puede influir en el bebé e incluso hacer que el momento del parto se adelante. Las altas temperaturas hacen que se contraigan los vasos sanguíneos como método de enfriamiento provocando la hinchazón de los pies. Esto es mucho más visible en las embarazadas, ya que su temperatura interna aumenta durante la gestación. El calor puede desencadenar un tipo de estrés en la embarazada que induce a la aparición de contracciones uterinas y hace que aumente la producción de las hormonas oxitócicas y prostaglandina, encargadas de desencadenar el parto. Es por esto que algunos estudios, así como también muchos especialistas señalan que en las estaciones de altos calores, podría aumentar la cantidad de partos prematuros.

SÍNTOMAS QUE SE DEBEN CONSIDERAR

El calor puede convertirse en una situación de riesgo cuando lleva a que la la temperatura corporal de la embarazada aumente considerablemente. Esto podría provocar síntomas que podrían llevar a un riesgo mayor. Estos son:  

  • Piel enrojecida y seca
  • Pulso acelerado.
  • Dolor de cabeza
  •  Mareos.
  • Vértigo
  •  Vómitos

Ante cualquiera de estas señales de alarma, debes acudir de inmediato a urgencias.

¿Cómo enfrentar el embarazo ante las olas de calor?

  • Beber mucha agua. Para contrarrestar el efecto del calor y la deshidratación, es importante llevar siempre una botella de agua y consumir frutas y verduras de temporada con un alto contenido en agua, como la sandía, el tomate o el pepino.
  • Reactivar la irrigación sanguínea. Para eso, es aconsejable vestir ropa poco ajustada, poner las piernas en alto y evitar estar sentadas todo el día.
  • Intentar tener un sueño reparador. Mantén la habitación fresca durante el día, dejando las persianas cerradas el mayor tiempo posible, y cambia el aire acondicionado por un ventilador para evitar los cambios bruscos de temperatura. Poner las piernas en alto siempre que sea posible.
  • Evitar la sal. Los alimentos con un alto contenido en sal, especialmente los alimentos procesados, sumado al calor, aumentan la retención de líquidos. Evita alimentos salados, muy aliñados y con conservantes.
  • Darse baños a menudo. Puede ser en el mar, la piscina o simplemente la ducha. Los baños de agua fría en los pies y las piernas también ayudarán a aliviar el peso en la zona.
  •  Evitar las horas de mayor exposición al sol. Intenta realizar las actividades antes del mediodía o por la tarde noche. También es aconsejable usar un protector solar de amplio espectro cada vez que salgas a la calle, ya que uno de los rasgos que acompañan a los cambios hormonales es la hiperpigmentación. A medida que avanza el tercer trimestre; la piel se vuelve más sensible a la aparición de manchas, que se pueden prevenir, al menos en parte, con un protector solar.
  •  Utilizar ropa liviana. Evitar los tejidos sintéticos y las prendas ajustadas. Busca ropa holgada y de colores claros que reflejen la luz en vez de absorberla.
  •  Hacer deportes acuáticos de preferencia. La natación previene la concentración de sudor y humedad de otros deportes, y además agiliza los movimientos, liberando el peso de las piernas hinchadas y aligerando la presión sobre el nervio ciático. VAFAMED se preocupa de ti en todo momento. Esta época en que el calor aumenta cada vez más, puede ser difícil de enfrentar. Por eso te entregamos estos consejos que no sólo puedes aplicar si estás embarazada. Todos debemos cuidarnos del daño que producen las alzas de temperatura.
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